Esta cirugía se realiza en pacientes con un déficit de mentón, lo que provoca un aspecto retraído en el tercio inferior de la cara.
El procedimiento puede llevarse a cabo mediante un avance óseo (hueso) con la colocación de una placa, o mediante un implante de silicona, siendo el avance óseo el método preferido. Es una cirugía breve, de aproximadamente 1 hora de duración, que requiere anestesia general. Se realiza comúnmente en combinación con otras cirugías faciales, como la rinoplastia. El tiempo de incapacidad parcial es de 3 días, con una recuperación total de 7 días. Se requiere el uso de una mentonera como prenda compresiva durante 7 días inicialmente.