Es la cirugía que combina la liposucción con la abdominoplastia, permitiendo retirar el exceso de grasa y piel del abdomen mientras se redefine el contorno corporal. Está indicada en pacientes que presentan flacidez y acúmulo de grasa abdominal, especialmente después de embarazos o pérdidas importantes de peso.
Durante el procedimiento se realiza primero una liposucción para eliminar los depósitos de grasa localizada y, posteriormente, se retira el exceso de piel del abdomen. Además, se corrige la diástasis (separación) de los músculos rectos abdominales, logrando un abdomen más plano, firme y con mejor definición.
La cirugía tiene una duración aproximada de 3 a 4 horas, se realiza bajo anestesia general y, en algunos casos, puede requerir hospitalización por una noche.