Es la cirugía realizada para disminuir el tamaño y mejorar la forma de los senos mediante la extracción del exceso de piel, grasa y tejido glandular. Está indicada en pacientes que presentan mamas grandes o pesadas que generan molestias físicas como dolor de espalda, cuello o hombros, irritación en la piel o dificultades para realizar actividad física.
Durante el procedimiento, el cirujano remodela el tejido mamario, reposiciona el complejo areola-pezón y elimina el exceso de piel para lograr un busto más liviano, firme y proporcionado al cuerpo. En algunos casos, puede combinarse con una lipoescultura para optimizar los resultados.
La cirugía tiene una duración aproximada de 3 a 4 horas, se realiza bajo anestesia general y puede requerir hospitalización por una noche.